El latín es morfología. Hazla automática.
Cada desinencia, cada macrón, practicado hasta que una frase deja de ser un rompecabezas y se convierte en un texto.
Puedes saberte todos los paradigmas de memoria y aun así atascarte en un examen. Recitar un paradigma es otra cosa que reconocer rēbus en mitad de una frase.
Las apps de vocabulario preguntan una lista que alguien ha escrito. Los analizadores dan respuestas, pero nunca preguntan nada. LinguaMorpha hace las dos cosas, y en dos direcciones: "¿qué es corporibus?" y "da el dativo plural de corpus".
Puede hacerlo porque construye él mismo todas las formas. Pregunta cualquier forma, corrige tu respuesta hasta el macrón —tolerante o estricta, tú eliges— y al fallar te muestra el paradigma que hay detrás. Cuando una forma admite varias lecturas, cuentan todas: rosae es genitivo y dativo singular, nominativo y vocativo plural.
¿Atascado traduciendo? El analizador ya está dentro, y con él diez textos, desde un relato para principiantes hasta Cicerón sin adaptar, traducidos línea a línea.
Cada forma se ha comparado con una fuente externa. Cada diferencia está documentada públicamente en el sitio.
Pruébala gratis 21 días —todas las funciones, todos los idiomas—. Después, desbloquea solo el latín, o todos los idiomas, con una compra única. Sin suscripción, sin cuenta.
Para quién es
El autodidacta. Estudias latín sin profesor: Lingua Latina per se Illustrata por tu cuenta, o un manual que trabajas tú solo. Nadie te pregunta y nadie te dice que casi está bien. La app pide la forma en vez de mostrarla, corrige tu respuesta hasta el macrón y, al fallar, nombra el paradigma que hay detrás.
El lector. Puedes seguir un texto con un diccionario y una gramática, pero no sin ellos. El analizador comprueba tu lectura línea a línea, las lecturas ponen un análisis detrás de cada palabra, y los ejercicios cierran los huecos que el analizador sigue encontrando.
El alumno de instituto. Los paradigmas no se aprenden leyéndolos sino produciéndolos, una y otra vez, hasta que salen solos. Acota los ejercicios a las declinaciones, patrones y tiempos que tu capítulo ha introducido —el manual del instituto, el que sea— y practica hasta que se queden: escribe la forma de un caso y un número, conjuga en el tiempo que se pide, reconoce qué es una forma. Cada respuesta se comprueba, macrón incluido, no solo se muestra. La app recuerda lo que fallaste y vuelve sobre ello. Además: las tablas en el móvil para el examen y el analizador de frases para los deberes.
Comparado con el resto. Para el latín las alternativas son las webs que acompañan a un manual, las listas de vocabulario y las barajas de tarjetas. LinguaMorpha reúne en una sola app el catálogo, las tablas de paradigmas, los ejercicios de producción y reconocimiento, el analizador, las lecturas y sesiones que registran lo que fallas, en vez de una colección de herramientas sueltas. No te enseña a hablar latín ni sustituye a tu manual; es lo que usas junto a él.
Cinco formas de estudiar
Lecciones de gramática, Teoría, Conjuntos de práctica, Estudio personal y Pruebas: las mismas cinco en cada curso, con un mismo catálogo y un mismo motor adaptativo, de modo que una respuesta dada en cualquiera de ellas cuenta en todas. Para qué sirve cada una →
Del paradigma al texto
Cada forma, cada macrón. Cada forma de sustantivo, adjetivo, pronombre y verbo del curso está guardada con sus macrones, y los ejercicios de escritura los comprueban. La corrección es tolerante por defecto: rosis por rosīs sigue contando, con la respuesta Correcto — atención al macrón y una indicación de dónde va la vocal larga. Activa Ortografía exacta (Ajustes → Estudiar) y un macrón que falte es un error, para cuando la cantidad vocálica es justo lo que estás aprendiendo. En ambos casos, la forma escrita con sus macrones es siempre la que manda.
Las cinco declinaciones, en una sola vista y practicadas en los dos sentidos. La sinopsis pone las desinencias de las cinco declinaciones una junto a otra, singular y plural, y pasa a una cuadrícula detallada con las columnas de neutro de la 2.ª, la 3.ª y la 4.ª. Desde ahí, Declinar el sustantivo te pide producir la forma que exigen un caso y un número, y Reconocer la forma te pregunta qué es una forma; y en latín la respuesta honesta suele ser más de una, así que cuenta cada análisis correcto de una forma ambigua. Seleccionar grupos de sustantivos limita los ejercicios a las declinaciones en las que trabajas, temas en -i y neutros de la cuarta incluidos.
Las cinco declinaciones, una junto a otra
Las terminaciones de las cinco declinaciones en una sola cuadrícula, en singular y plural. Cambia a Detallado para añadir columnas propias del neutro en la 2.ª, 3.ª y 4.ª declinación.
Declinar el sustantivo
Produce la forma que piden el caso y el número — escribiéndola o eligiéndola de una lista —, con una corrección de macrones tan indulgente o tan estricta como prefieras.
El ejercicio de concordancia
El sustantivo ya está declinado y falta el adjetivo. Elige la forma que concuerda; la explicación indica el género, el caso y el número del sustantivo.
Sustantivo y adjetivo juntos. Los paradigmas se aprenden palabra a palabra, pero el latín se lee de dos en dos. En el ejercicio de concordancia aparece una frase breve con un hueco donde va un adjetivo; el sustantivo ya está declinado, y tú eliges la forma del adjetivo que concuerda con él en caso, número y género. Tras cada respuesta, una tarjeta explica la elección: pulchram concuerda con rosam (f. Ac. sg.). Participan los cinco patrones de adjetivos.
El sistema verbal completo. Indicativo, subjuntivo e imperativo, activa y pasiva, más los seis infinitivos, los cuatro participios, el gerundio y el supino; cada tiempo puede activarse o desactivarse en Seleccionar tiempos, para que los ejercicios sigan a tu manual en vez de adelantarse a él. Toca cualquier verbo para abrir una pantalla con pestañas, titulada con el verbo y sus tiempos primitivos (amō, amāre, amāvī, amātum): Conjugación, filtrable por modo, tiempo, tema y voz; Regularidad, que recorre el verbo tiempo por tiempo, nombra el tema sobre el que se construye cada uno y muestra en ámbar los temas que hay que memorizar; y una Hoja de referencia imprimible de una página. Luego produce una forma, reconoce una, nombra el verbo por sus tiempos primitivos, o haz los dos ejercicios de elección —Perfectum o imperfectum e Indicativus o coniunctivus— que preguntan qué tiempo o qué modo necesita una frase.
Escribe una forma y descubre qué es. Buscar toma lo que te encontraste en la página —ferrent, rēbus, ductūrōs— y te dice qué es: la palabra a la que pertenece, su significado, y su caso y número o su tiempo, persona y voz, con todas las lecturas de una forma ambigua. Busca en todas las formas de todos los verbos, sustantivos y adjetivos del curso, no solo en los lemas. Los macrones y las mayúsculas son opcionales, una palabra en tu propio idioma encuentra el latín, y una forma que recuerdas a medias o escribes mal aterriza igualmente en los lemas más cercanos. Un verbo se abre en el tiempo que escribiste; un sustantivo, con esa forma resaltada en su tabla.
De las formas a las frases. Una vez asentadas las formas, el curso las dirige hacia el texto. Los sustantivos llevan más de 1.700 frases de ejemplo, cada una traducida y etiquetada con el caso y el número que toma el sustantivo; los adjetivos muestran frases breves con el adjetivo concordando con un sustantivo; muchos verbos añaden ejemplos por tiempo y sus distintas acepciones. El analizador de frases toma una frase entera —una línea de César, un versículo de la Vulgata, tus deberes— y devuelve cada palabra como una ficha con el lema de su lectura más probable y una marca cuando hay más; toca una ficha para ver todos los análisis posibles, y sustantivos, adjetivos y verbos abren su entrada completa con la forma correspondiente resaltada. Ignora macrones y mayúsculas, quita la puntuación y separa enclíticos como -que y -cum, se apoya en más de 2.000 lemas al nivel de un curso introductorio y marca como desconocido lo que no conoce. La glosa literal palabra por palabra se puede copiar, y en dispositivos con Apple Intelligence un botón Traducir pide una traducción automática. Y las diez lecturas anotadas —desde un relato para principiantes, pasando por la Vulgata, Catulo y Fedro, hasta César y Cicerón sin adaptar— ponen el analizador detrás de cada palabra, una traducción al inglés y al neerlandés bajo cada línea, y una nota del profesor en las construcciones que merecen atención.
Analizador de frases
Pega una frase latina: cada palabra que conoce el catálogo vuelve analizada, con una glosa literal que puedes copiar.
Lecturas anotadas
Diez pasajes, ordenados por dificultad, con una traducción bajo cada línea y un análisis detrás de casi cada palabra.
Junto a tu manual. El curso no lleva etiquetas de capítulo, así que no hay filtro por capítulo para tu manual o para Lingua Latina; en su lugar, acotas los ejercicios por declinación, patrón de adjetivo, grupo verbal y tiempo según lo que el capítulo haya introducido, lees el capítulo y practicas aquí el mismo material hasta que sea automático. Cada respuesta se registra en tu dispositivo, las palabras de cada sesión se eligen de tu selección según tu historial de respuestas, y un interruptor Respuestas incorrectas limita una sesión a lo que fallaste antes. Si prefieres que te guíen, las Lecciones de gramática recorren el mismo terreno en orden: doce lecciones en cuatro módulos, desde las primeras declinaciones y los sistemas de presente y perfecto del verbo hasta la pasiva, los pronombres, los participios y el subjuntivo. Y cuando te encuentres latín fuera de la app, el analizador es la forma más rápida de comprobar tu lectura.
¿Qué aspecto tiene lo demás? →
Para el profesor
Qué hace un alumno con ella. La app no sustituye al libro de texto; es lo que el alumno abre a su lado. Declinaciones, patrones de adjetivos, grupos verbales y tiempos se activan y desactivan por separado, así que los ejercicios pueden limitarse a lo que ha introducido el tema: los paradigmas de esta semana, no los del mes que viene. Cada sesión elige sus palabras según el historial de respuestas, y el interruptor Respuestas incorrectas ciñe una sesión a lo que antes salió mal. Los informes muestran qué tiempos y palabras ha practicado un alumno, con qué acierto y qué se le ha quedado.
Un conjunto para la clase. Un conjunto de práctica es una sesión que compones tú — estas palabras, aquellos tiempos, este tipo de ejercicio — y compartes como archivo, por AirDrop, correo o la plataforma del centro. Los alumnos lo importan y practican lo mismo. Para el examen de la semana que viene, o para el paradigma que media clase aún no domina.
Corregir los deberes. Pega una frase en el analizador de frases y cada palabra vuelve analizada, con todas las lecturas de una forma ambigua. Es la comprobación más rápida de una lectura que no funciona: rēbus no es un acusativo, pensara lo que pensara el alumno. Las lecturas — de un relato para principiantes a César y Cicerón sin adaptar, pasando por la Vulgata, Catulo y Fedro — llevan un análisis tras cada palabra, una traducción inglesa y otra neerlandesa bajo cada línea y, en las construcciones que merecen una pausa, una nota para el profesor: el subjuntivo yusivo del Pater Noster, el ablativo de relación en César, el acusativo con infinitivo en Cicerón. Las notas para el profesor están, por ahora, en inglés.
Las palabras del aula. La app nombra los tiempos y modos en latín (Praesens, Perfectum, Coniunctivus) en todas las lenguas de la interfaz; nombra el verbo por su primera persona (amō) en la interfaz española e inglesa y por su infinitivo (amāre) en la neerlandesa, con los tiempos primitivos detrás; ordena los casos nominativo – genitivo – dativo – acusativo – ablativo – vocativo, como las gramáticas escolares neerlandesas y alemanas; y etiqueta las filas de una conjugación 1 sg … 3 pl, sin pronombre. Los macrones siguen el Oxford Latin Dictionary y la Familia Romana de Ørberg. Cada una de estas decisiones está escrita en un solo lugar de la guía, para que un alumno que vea algo distinto de lo que dice su libro sepa por qué.
Lo que no es. Ni panel del profesor, ni cuentas, ni gestión de clases, ni resultados enviados al centro. Es una decisión: las respuestas de un alumno se quedan en su propio dispositivo, y no hay servidor al que puedan ir. Para ver cómo va un alumno, pídele que te enseñe el informe, o que lo exporte en PDF.
Cómo sabemos que las formas son correctas
El autor de la app no es filólogo clásico. Por eso la corrección de las formas no descansa en su criterio, sino en la comparación con fuentes en las que un clasicista sí confía, y en dejar por escrito cada diferencia.
Cada forma verbal contra Wiktionary. Las 66.290 formas que la app produce para todos sus verbos — cada persona, tiempo y modo, activa y pasiva, infinitivos, participios, gerundio y supino — se han comparado con las tablas de conjugación de Wiktionary. 66.048 coinciden letra por letra; 93 difieren solo en una cantidad vocálica, donde Wiktionary la deja abierta y la app se decide por una; 65 difieren de verdad; y 84 son formas que la app produce y Wiktionary no recoge: las pasivas completas de verbos de los que Wiktionary solo da la tercera persona. Cada diferencia está anotada, con qué es y por qué la app mantiene su forma o no — y el registro puede leerse, en la página Cuestiones abiertas.
Cada forma declinada contra Collatinus. Las 42.096 formas de los sustantivos, los adjetivos en sus tres grados y los pronombres se han comparado con Collatinus, el lematizador de Yves Ouvrard y Philippe Verkerk que distribuye Biblissima. 41.629 coinciden, contadas las cantidades posicionales ante ns y nf; 43 difieren solo en una cantidad vocálica; 394 difieren de verdad, y cada una ha sido juzgada y anotada: una elección entre gramáticas, una forma que a Collatinus le falta o escribe de otro modo, o una cuestión abierta. El resto son formas que la app omite, como el plural de Iuppiter y el genitivo plural de spēs. Los descuidos que la comparación encontró de nuestro lado se corrigieron antes de contar nada.
Cada desacuerdo está por escrito. Las diferencias que quedan viven en un registro con sus razones — turrim o turrem para el acusativo de turris, el vocativo de aureus, el tema de simplex. Algunas están decididas; un puñado sigue abierto, y esas van a un clasicista en vez de zanjarlas nosotros; están en una página propia. El registro también vigila el futuro: un cambio en la app que aleje una forma más de la fuente hace fallar la comprobación hasta que alguien haya juzgado la diferencia.
Lo que esto no demuestra. Que una forma sea correcta no dice nada de las traducciones, las frases de ejemplo y las notas para el profesor; las escribió el autor y no las ha leído nadie con un título en clásicas. Un profesor que encuentre un error en ellas ayuda a la app sobre todo comunicándolo: soporte lee todos los mensajes.
Para el centro
Un precio por alumno, sin suscripción. El latín es una compra única en el App Store, en el iPhone, iPad o Mac del propio alumno; con el mismo Apple ID queda desbloqueado en todos ellos a la vez. Sin licencia anual, sin renovación.
Primero 21 días gratis, para toda la clase. Cada alumno puede usar el curso completo de latín durante 21 días sin pagar. Basta para una prueba con una clase antes de que nadie compre.
Sin cuentas, sin datos. La app no pide nombre, ni correo, ni edad. Respuestas, progreso y ajustes se quedan en el dispositivo; no hay servidor, ni analítica, ni seguimiento. Para la revisión de protección de datos del centro, esa es la respuesta corta: no se tratan datos personales. La larga está en la política de privacidad.
Una app para las lenguas modernas y las clásicas. La misma app contiene español — más de 1.100 verbos en dieciséis tiempos, subjuntivo incluido — y francés — más de 900 verbos, passé simple incluido — con los mismos ejercicios, informes, conjuntos de práctica y lecciones de gramática, y la misma regla de que nada sale del dispositivo. Un alumno que cursa latín y francés aprende ambos de la misma manera; un centro que imparte las tres lenguas tiene una sola app que evaluar. Cada lengua se desbloquea por separado, o las tres juntas como Desbloquear todos los idiomas.
iPhone, iPad y Mac. La misma app en los tres, con las mismas tablas y ejercicios: el iPad del centro en clase, el móvil propio en el tren, el Mac en el escritorio. Una compra vale para todos los dispositivos con el mismo Apple ID; el progreso se queda en cada dispositivo, porque no hay cuenta con la que sincronizarlo. No para Android, Windows ni Chromebook.
Tres lenguas de interfaz. La app, la guía y este sitio están en español, inglés y neerlandés; el alumno elige, con independencia del curso. Un colegio internacional o una sección bilingüe usa la app en inglés, con los mismos términos latinos y las mismas tablas.
Compra por el centro. Una edición escolar que el propio centro compra a través de Apple School Manager — licencias que son del centro, reasignadas cada año a la nueva clase, con el descuento educativo de Apple a partir de veinte copias — es posible, pero aún no existe. La construiremos en cuanto un centro quiera comprarla; si el tuyo lo quiere, dilo por la página de Soporte. Hasta entonces, la respuesta es: el dispositivo del propio alumno, una compra, y 21 días gratis para toda la clase.
El catálogo
- más de 600 verbos en seis grupos verbales: las cinco conjugaciones y los verbos completamente irregulares
- más de 650 sustantivos de las cinco declinaciones, más dos sustantivos irregulares
- más de 350 adjetivos de los cinco patrones
- los pronombres básicos — personales, demostrativos, relativos, interrogativos e indefinidos —, cada uno con su paradigma completo
- los números cardinales del 1 al 20, las decenas hasta el 100 y mīlle
- preposiciones, adverbios, conjunciones, interjecciones y expresiones fijas, cada una con su propio centro
La gramática, en detalle
Exactamente qué formas, grupos y patrones cubre el curso — ábrelo para la referencia
Gramática verbal
El sistema temporal clásico completo: indicativo, subjuntivo e imperativo, en voz activa y pasiva, además de las formas no personales. Cada tiempo se puede activar o desactivar en Seleccionar tiempos.
Indicativo — sistema de presente (activa y pasiva)
- Praesens
- Imperfectum
- Futurum
Indicativo — sistema de perfecto (activa y pasiva; la pasiva se forma con el participio de perfecto y esse)
- Perfectum
- Plusquamperfectum
- Futurum Exactum
Subjuntivo — cuatro tiempos (activa y pasiva)
- Coniunctivus Praesens
- Coniunctivus Imperfectum
- Coniunctivus Perfectum
- Coniunctivus Plusquamperfectum
Imperativo
- Presente (el «¡haz esto!» de cada día)
- Futuro (registro formal: leyes, oraciones, máximas)
- Sus formas pasivas
Formas no personales
- Seis infinitivos (tres tiempos × dos voces)
- Los cuatro participios: presente activo, perfecto pasivo, futuro activo y futuro pasivo o gerundivo
- Gerundio (el sustantivo verbal)
- Supino (acusativo en -um para la finalidad, ablativo en -ū para el punto de vista)
Grupos verbales. Los verbos se reparten en seis grupos: la 1.ª (-āre), 2.ª (-ēre), 3.ª (-ere), 3.ª en -iō y 4.ª (-īre) conjugación, y los verbos completamente irregulares (sum, possum, eō, fīō y sus compuestos). Ferō, volō, nōlō y mālō están en la 3.ª conjugación, con sus formas irregulares guardadas una a una.
La ficha del verbo. Toca cualquier verbo para abrir una pantalla con pestañas — Conjugación · Regularidad · Hoja de referencia — titulada con el verbo y sus tiempos primitivos. Conjugación se puede filtrar por modo, tiempo, raíz y voz. Regularidad recorre el verbo tiempo a tiempo, indica la raíz sobre la que se forma cada tiempo y muestra en ámbar las raíces que tienes que memorizar. Hoja de referencia es un PDF imprimible de una página con la voz activa.
Ejercicios. Produce una forma o reconócela — cuenta cualquier análisis de una forma ambigua —, nombra el verbo por su perfecto o su supino en Formas principales, y dos ejercicios de elección, Perfectum o imperfectum e Indicativus o coniunctivus, que preguntan qué tiempo o modo necesita una frase.
Gramática del sustantivo
Las cinco declinaciones:
- Primera (gen. -ae, casi todos femeninos): puella, aqua, rosa
- Segunda (gen. -ī, masculinos en -us o neutros en -um, más los sustantivos en -er): servus, bellum, puer
- Tercera (gen. -is, todos los géneros), incluidos los temas en i (urbs, cīvis, mare) y los sustantivos en -or, normalmente masculinos, con excepciones femeninas como arbor
- Cuarta (gen. -ūs, sobre todo masculinos, con los femeninos manus y domus y los neutros cornū y genū): exercitus, frūctus
- Quinta (gen. -ēī o -eī, casi todos femeninos, con diēs normalmente masculino): diēs, rēs
Elegir qué practicar. Seleccionar grupos de sustantivos limita los ejercicios a las declinaciones que quieras. Los dos sustantivos cuyos paradigmas están guardados forma a forma en lugar de generarse, vīs e Iuppiter, tienen su propia fila Irregular y se practican como cualquier otro sustantivo. Practica cada sustantivo en los dos sentidos: Declinar el sustantivo pide una forma y Reconocer la forma pregunta qué es una forma.
Gramática del adjetivo
Los cinco patrones de manual:
- 1.ª/2.ª declinación (-us / -a / -um): bonus, magnus
- 1.ª/2.ª declinación en -er (-er / -a / -um): pulcher, miser, sacer; las mismas terminaciones, pero el nominativo singular masculino termina en -er
- 3.ª declinación de dos terminaciones (fortis / forte): masculino y femenino comparten forma y el neutro tiene la suya
- 3.ª declinación de una terminación (ingēns, gen. ingentis): un solo nominativo para los tres géneros, con la raíz indicada por el genitivo
- 3.ª declinación de tres terminaciones (ācer / ācris / ācre): tres nominativos singulares distintos
El comparativo y el superlativo se forman para los adjetivos que los tienen en latín clásico (-ior / -ius, luego -issimus, con -rimus para los adjetivos en -er y -limus para facilis y su familia), y no para los adjetivos en -eus, -ius y -uus (aureus, arduus), los posesivos ni los ordinales. Los irregulares — bonus → melior → optimus, magnus → maior → maximus, malus → peior → pessimus, parvus → minor → minimus — están guardados explícitamente. El analizador de frases reconoce todas estas formas; los ejercicios trabajan con el grado positivo: Declinar el adjetivo pide una forma, Reconocer la forma su caso, número y género, y el Ejercicio de concordancia la ajusta a un sustantivo.
Pronombres, preposiciones y numerales
Pronombres: cada forma guardada por separado, agrupadas por clase: personales (ego, tū, el reflexivo suī), demostrativos (is, hic, ille, iste, ipse, īdem), relativo (quī), interrogativo (quis) e indefinido (aliquis, quīdam, quisque, nēmō, alius …). El ejercicio de formas pide un caso, un número y un género, y ofrece como opciones incorrectas las demás formas del mismo pronombre.
Preposiciones: el Ejercicio de régimen de caso pregunta qué caso rige cada preposición.
Numerales: los números cardinales. Ūnus, duo y trēs se declinan y tienen una tabla completa; los demás, de quattuor a centum y mīlle, son indeclinables y muestran una tarjeta con su única forma.
Pruébalo
Todos los idiomas están abiertos durante 21 días con todas las funciones desbloqueadas. Después, desbloquea solo el latín o compra Desbloquear todos los idiomas: un pago único, sin suscripción, sin anuncios y sin cuenta. Tus respuestas se quedan en tu dispositivo.
Una compra, todos tus dispositivos. Las apps para iPhone, iPad y Mac comparten una misma ficha en el App Store, así que un idioma que desbloqueas en uno queda desbloqueado en los demás: mismo Apple ID, sin pagar dos veces.
También en LinguaMorpha: Francés