Analizador de frases



El analizador de frases lee una oración latina completa y te dice qué es cada una de sus palabras. Abre Estudio personal → Buscar y cambia el selector de la parte superior de Palabra a Frase. El selector solo aparece cuando el latín es tu idioma de aprendizaje.
Escribe o pega una oración (una línea de César, un versículo de la Vulgata, una frase de tus deberes) en el cuadro y toca Analizar. Si no tienes ninguna a mano, toca la sugerencia que aparece bajo el cuadro («Gallia est omnis divisa in partes tres») para rellenarlo. El botón × vacía el cuadro.
Qué ves
- Un recuento: cuántas palabras tiene la oración y cuántas se han reconocido.
- Glosa literal: una versión palabra por palabra construida con el primer análisis de cada palabra. No es una traducción propiamente dicha: conserva el orden latino y escoge un solo significado por palabra, pero muestra enseguida de qué trata la oración. Copiar la copia al portapapeles.
- Traducir: en dispositivos con Apple Intelligence (iOS 26 o macOS 26 y posteriores), pide al modelo de lenguaje del dispositivo una Traducción idiomática, en neerlandés si ese es el idioma de la app y en inglés en los demás casos. Si el modelo no puede ejecutarse, un breve mensaje explica el motivo (por ejemplo, que Apple Intelligence está desactivado). La traducción la hace una máquina, así que contrástala con el análisis.
- Etiquetas de palabra: una etiqueta por palabra. Cada etiqueta muestra la palabra tal como la escribiste y, debajo, el lema de su análisis más probable. Una insignia del tipo +2 indica que la palabra tiene más análisis posibles. Las palabras que el analizador no conoce muestran desconocido y no se pueden tocar.
Toca una etiqueta para abrir la hoja Analizar, que muestra todos los análisis posibles de esa palabra: el lema, qué forma es (por ejemplo, sustantivo: caso, número, género y la declinación, o verbo: persona y tiempo) y la traducción. Los análisis que solo se diferencian en el caso comparten fila, de modo que rosa muestra una sola fila para el nominativo, el vocativo y el ablativo singular en lugar de tres. Las formas latinas suelen ser ambiguas: eō es a la vez «voy» (de īre) y el dativo o ablativo del pronombre is, y aparecen ambos.
Los análisis se ordenan según una regla práctica fija, no según la oración: primero los verbos, luego los pronombres, las palabras pequeñas, los numerales, los sustantivos, los adjetivos y los participios, y dentro de cada grupo, primero el caso, el número y el tiempo más frecuentes. Toma el primer análisis como una pista, no como un veredicto.
Las filas con una flecha abren más detalles:
- un sustantivo abre la página del sustantivo, con la forma correspondiente resaltada en su tabla de declinación;
- un adjetivo abre la página del adjetivo;
- un verbo abre su conjugación en el tiempo que ha coincidido; un participio abre la conjugación de su verbo.
Los pronombres, los numerales y las palabras pequeñas (preposiciones, conjunciones, adverbios, partículas) muestran su análisis, pero no abren nada.
Qué reconoce el analizador
- Macrones y mayúsculas: la búsqueda ignora ambos, así que gallia est omnis divisa encuentra dīvīsa. La etiqueta conserva lo que escribiste; los lemas y las formas de la hoja Analizar llevan los macrones del catálogo.
- Puntuación: los signos de puntuación y los símbolos al principio o al final de una palabra (comas, puntos, signos de interrogación, comillas, paréntesis) se eliminan antes de la búsqueda.
- Enclíticos: cuando una palabra no se encuentra tal cual y termina en -que, -ve, -ne o -cum, el analizador quita la terminación y vuelve a intentarlo. Así, Filiusque muestra los análisis de filius más una fila aparte para -que («y»); mēcum muestra mē más -cum («con»). Las palabras que ya son completas por sí mismas, como neque o itaque, no se separan.
- Adverbios: además de los habituales, se reconocen los adverbios formados a partir de adjetivos del catálogo (fortiter, clārē), que muestran el adjetivo del que proceden.
Qué no hace el analizador
- Analiza palabra por palabra. Te dice qué es cada palabra, no qué función cumple en la oración (sujeto, complemento directo, complemento agente), y no combina palabras: en amātus est obtienes por separado el participio amātus y el verbo est.
- No elige entre lecturas. Muestra todos los análisis; decidir cuál encaja en la oración te corresponde a ti.
- No restituye las vocales elididas en verso (atqu' ego por atque ego). Pega la forma completa.
- Solo conoce las palabras del catálogo de la app. Las palabras poco frecuentes, la mayoría de los nombres propios y las palabras que no están en él aparecen como desconocido. La propia pantalla sugiere oraciones de un curso para principiantes, como Familia Romana de Ørberg o Wheelock: la mayoría de sus palabras están en el catálogo.
- No guarda historial. Cada análisis sustituye al anterior.
Cuándo usarlo
- Lectura: pega una oración que se te resista, obtén la morfología y después resuelve tú la sintaxis.
- Comprobar tu propia traducción: si dudas de una forma, mira qué hace con ella el analizador.
- Lectura a primera vista: identifica primero tú cada palabra y después analiza la oración para comprobarlo.